jueves, abril 20, 2017

Hidalgo: Concierto Aniversario Disco Infragilis



Sábado 6 de Mayo de 2017, 21:00 hrs.
Sala SCD Bellavista, (Santa Filomena 110), Santiago
Entrada preventa (reservando acá): $6.000, día del evento $8.000
También venta en boleterías de la sala (sin recargo) y dticket.cl (con recargo).

EDUARDO PERALTA y PEDRO YÁÑEZ Homenaje a Atahualpa Yupanqui


Comunicado de prensa

EDUARDO PERALTA y PEDRO YÁÑEZ
Homenaje a Atahualpa Yupanqui
Lunes 24 abril
Mesón Nerudiano

Un dúo con historia en la improvisación poético-musical, o PAYA, como se llama en Chile (en CentroAmérica es Trova, en Brasil Repentismo, en algunos países Controversia, en el Río de la Plata Payada), Pedro y Eduardo no desaprovecharán este Lunes e improvisarán como tantas veces sus décimas, brindis, preguntas, personificaciones, valses y hasta cuecas, todo con temas o “pies forzados” que muchas veces propone el mismo público presente!

Pero esta vez habrá un ingrediente distinto en el concierto: harán un homenaje al gran Atahualpa Yupanqui, guitarrista, compositor, poeta, autor de El Payador Perseguido y de maravillosas e inolvidables zambas, chacareras y vidalitas.

Ambos harán a dúo algunas de las canciones más notables de Yupanqui, como Zamba del Grillo, Luna Tucumana, El Aromo y Yo Tengo Tantos Hermanos, y además Pedro interpretará un par de las creaciones para guitarra sola, como el malambo Cruz del Sur. Además, ambos en un momento improvisarán coplas con una melodía de chacarera del gran autor…

Una noche especial, de tributo y payas, de hermandad latinoamericana, con un dúo que ya superó los 30 años de complicidad poética y musical!

EDUARDO PERALTA y PEDRO YÁÑEZ
Homenaje a Atahualpa Yupanqui
Lunes 24 abril a las 21 h
Mesón Nerudiano
Dominica 35
Adhesión: $ 5.000
Reservas al 227371542

miércoles, abril 19, 2017

Cuando Mon era Monserrat



El Mercurio

Antes de ser Mon Laferte, Monserrat Bustamante cantaba en la calle y en bares de Viña del Mar esperando que la televisión la descubriera. Pero cuando lo hizo y llegó a “Rojo”, de TVN, entendió que en ese programa solo podría ser otra baladista romántica más y no la artista que ella quería ser. Por eso se fue a México a buscar su destino. Este es un recorrido por el camino que la llevó a esa decisión.
Por Andrew Chernin

La noche del 22 de junio de 2007, Monserrat Bustamante dijo que se iba agradecida. Después de estar más de cuatro años en Rojo, el programa busca talentos para cantantes y bailarines de TVN, se iba a probar suerte como cantautora en México. La gala de esa jornada en el teatro Caupolicán, donde 4.500 personas gritaban por ella, sería la última: su despedida.

-¿Qué recuerdos te deja Rojo? -le preguntó el conductor, Rafael Araneda, sobre el escenario.
-Mi vida cambió antes de Rojo y después de Rojo. Yo era una mujer feliz, pero con problemas. Entrar al programa me cambió ciento por ciento en lo personal y como mujer. Me reencontré con mi padre, se solucionaron problemas de familia. Me llevo los mejores recuerdos.

Seis años más tarde, en una entrevista, Bustamante explicó cómo se sentía realmente: "Me molestaba que me preguntaran por Rojo, porque la verdad no lo pasé tan bien".

Esa noche en el Caupolicán, Araneda le pidió frente al público una cosa antes que cantara.
-No te olvides de nosotros.

Norma

María Teresa Airam y Luis Alberto Martínez cantaban boleros en la población Gómez Carreño para la campaña municipal en Viña del Mar de Rodrigo González en 1996, cuando la vieron: una niña de 13 años que llegó al escenario, conversó con el animador y le dijo que cantaba.

-El animador se acercó a nosotros y le dijimos que sí, que la subiera. La chiquilla cantaba canciones de Nubeluz, como el "Papi deja de fumar". Tenía dulzura, pero también harta personalidad. Se notaba que era ambiciosa en el escenario -recuerda Airam.

Esa niña era Monserrat Bustamante Laferte. No pasó mucho para que pasara a ser parte del grupo de artistas que animaban los actos del alcalde PPD que iba por la reelección. Siempre cantaba antes que Airam y su marido, y siempre se movía por los cerros de Viña con ellos en su Lada. En esos viajes conocieron su historia.

-Estaba como carente de cariño, de afecto -dice María Teresa Airam-. Era medio tirante la relación con la mamá, pero tenía una relación bonita con su abuela. Me acuerdo de que le gustaba que la presentáramos como Norma, que era el nombre de la abuela, porque no le gustaba su nombre en ese tiempo.

Monserrat Bustamante vivía con su madre, Myriam Laferte, y con su hermana menor, Solange. Su padre, el pintor Francisco Bustamante, dejó el hogar cuando ella tenía 6 años. Eso, contaría Monserrat años más tarde, cambió la dinámica de la casa: tuvo que salir a cantar por plata y eso significó que a pesar de haber crecido en un lugar donde lo que sonaba era Janis Joplin, no tuvo otra opción que partir con las cosas que estaban de moda y sonando en las radios. Porque, en la calle, eso era lo que la gente quería escuchar.

Carlos y Juan Eduardo Pacheco también la conocieron durante la campaña municipal de 1996. Los hermanos eran un dúo de payasos callejeros que habían logrado cierta fama después de conseguir la gaviota de plata, como humoristas, en el Festival de Viña de 1993 bajo el nombre Los Pitusos.

-Le dijimos que era muy talentosa y veíamos que le pagaban poco -cuenta Carlos Pacheco-. Como 1.500 pesos por actuación. Yo le expliqué que podía conseguir que le pagaran más platita, porque el público enganchaba con ella. Era como la niña bonita cantando.

Carlos Pacheco tenía 21 años más que ella. Luego de las elecciones en que reeligieron a González, se convirtió en una suerte de figura paterna que comenzó a conseguirle presentaciones. A veces cantaba cumbias en la calle Valparaíso. A veces animaba shows infantiles con otras niñas de su edad. Varios años después, Bustamante recordaría las dificultades de esa etapa de su vida en la canción "Alma en pena", de 2015: Estoy tan falta de cariño de años pasados/De niña queriendo, de grande odiando/Y prefiero hacerme la tonta para no verme tan sola.

En una entrevista en Las Últimas Noticias, de 2004, contó que tampoco tuvo una pasada simple por el sistema escolar: "Me echaron tres veces del mismo colegio. La primera vez fue porque hacía mucho la cimarra. Me pillaron y me echaron. Pero como era un colegio de puros casos perdidos, me aceptaron de nuevo. Pero de nuevo me porté mal. Llegaba toda pintada cuando no se podía, y fumaba en el baño. Me echaron por segunda vez. Encima repetí. Pero me perdonaron de nuevo y volví. A la tercera iba por las mismas y me dijeron que tenía que terminar la enseñanza media en otra parte".

Los últimos tres años de educación media los tuvo que sacar en una escuela nocturna para adultos. Muchas veces, dice María Teresa Airam, pensó en dejar los estudios porque lo que realmente la llenaba era cantar en los bares del centro de Viña. En el Gato Luna, de calle Arlegui, interpretaba canciones de Myriam Hernández o de Thalía. También iba al Club Giacomo, de calle Villanelo. Manuel Cuevas, dueño del desaparecido local, dice que llegó porque Los Pitusos se presentaban ahí y la recomendaron. Pero ella no cobraba. Ni siquiera tenía tarifa, dice Cuevas. En Viña eran tan pocas las oportunidades que tenía para presentarse en locales establecidos que Monserrat Bustamante, a los 15 años, aceptaba un plato de comida y una bebida como pago por cada show.

-Ella te encantaba por su belleza, pero cuando cantaba te cambiaba la actitud hacia ella: la admirabas por lo lindo que cantaba y la belleza pasaba a segundo plano. Si era una niñita -explica Cuevas.

-Cualquiera se podía enamorar de ella -dice Pacheco-. Era encantadora, simpática, agraciada, tenía buen físico. Yo le tenía como meta llegar a la televisión.

A los 16 años, una década después de que su padre se fuera, Monserrat salió sola de la casa. Tomó sus cosas y se subió a un bus. Terminó en Antofagasta, tocando cerca del Mercado Central. Carlos Pacheco dice que ella le contó que en un minuto de ese viaje, se detuvo en La Serena porque sabía que ahí vivía su padre. Y que se reencontraron. Ningún miembro de la familia Bustamante Laferte quiso participar de este reportaje.

Cuando volvió, Monserrat se fue a vivir con su abuela Norma: una mujer que había cantado boleros y que le aconsejaba sobre cómo pararse en un escenario: ella fue quien realmente la crió. El problema era que Myriam Laferte no quería que su hija persiguiera una carrera artística. Esas fracturas familiares y una enfermedad que tuvo a su abuela internada en el hospital golpearon el ánimo de Monserrat. En varias entrevistas contó que en ese tiempo dejó de comer porque ya no sentía hambre.

La primera oportunidad en televisión le llegó a los 17 años. UCV tenía un programa veraniego llamado "Sube la marea", donde invitaban a artistas nacionales. Fernando Gómez era el productor musical del espacio:

-Llegó un hombre a ofrecer a una joven. Decía que cantaba muy bien y pidió que le diéramos una oportunidad. Hicimos una pequeña audición y quedamos contentos. La voz impresionaba. Tenía mucha técnica, era muy bonita también. Cantó dos covers en el programa y me dejó sus datos. Cuando me fui a trabajar a Rojo, llamé al caballero para que la llevara al casting. Tenía que quedar porque era una artista que venía con algo dentro.

El día de la audición, a fines de 2002, Monserrat Bustamante llegó a las diez de la mañana a TVN. Se presentó y cantó "New York, New York", de Frank Sinatra.

-Fuimos en bus y yo la esperé afuera -dice Pacheco-. Le dije que tenía que contar que era una mujer sufrida, porque a las alegres no las eligen.

Jaime Román era el productor musical de TVN ese año y participó evaluando en el casting. Ese día, en el relato que Monserrat hizo de su vida, él encontró los ingredientes que buscaba para Rojo:
-Desgraciadamente, muchas veces el terror, el drama, la pena y el escándalo son el alimento de los grandes artistas.



Monse

Para cantar en Rojo, antes había que hablar. Contarlo todo en una entrevista con el equipo periodístico del programa. El contenido de esa sesión servía para armar "la ficha" de cada artista, que se guardaba en una carpeta y se usaba para sacar ideas para las historias de los participantes que se mostraban durante las transmisiones.

-Nosotros teníamos un lema: después de estas conversaciones nadie podía saber más de nuestra entrevistada que nosotros -dice Sebastián Saldaña, subeditor de Rojo-. Te tomaba unas dos horas. Le preguntábamos desde cuánto calzaba hasta sus grandes dolores.

-En su ficha estaba todo -agrega el editor, Roberto Apud-. La relación con su abuelita, algunos problemas con su mamá, el deseo de poder encontrarse con su papá y de no hacerlo porque a la mamá no le iba a parecer. Y sus ganas de independizarse.

En la fila del casting, Monserrat Bustamante conoció a Roberto Olea: un rockero de Maipú que inmediatamente le llamó la atención. Ambos formaron parte de la segunda generación de Rojo. Olea siempre andaba cerca de ella, por eso lo bautizaron como el "estampilla". En enero de 2003 comenzaron a pololear. No mucho más tarde ella se fue a vivir con él y sus padres a la Ciudad Satélite. El equipo periodístico se dio cuenta de eso y lo vio como una posibilidad de contenido perfecto para el público al que apuntaban: la dueña de casa que los sintonizaba de seis a ocho de la noche. En marzo, Olea le pidió pololeo durante la transmisión. Ella dijo que sí. Roberto Olea no quiso participar de este reportaje.

 -La pedida de pololeo fue un poco para la tele. Ya estaban en algo, pero todo elemento televisivo sirve para calentar la pantalla -cuenta Jaime Davagnino, locutor de Rojo-. En este caso era hagamos del pololeo un evento que sirva para que la gente se enganche.

A pesar de esa relación, Monserrat Bustamante seguía falta de afecto. Un compañero del programa recuerda que una vez ella y Olea estaban en la estación de metro Los Leones. Ella pensaba que por estar en Rojo la gente la reconocería, pero nadie la saludaba. Y eso, dice esa fuente, la afectaba porque su autoestima necesitaba de esa popularidad no por la fama en sí, sino por recibir cariño, en cualquiera de las formas.

No mucho después, Sebastián Saldaña viajó a Viña buscando material para hacer una nota sobre ella. Llegó a Gómez Carreño y aprendió más de su vida: imitaba a Myriam Hernández, a Cecilia y había trabajado cantando en la calle con Carlos Pacheco, que ya no tenía contacto con la cantante.

-Cuando entró al Rojo, yo sufrí porque perdí a mi estrella en su mayor momento económico -agrega Pacheco-. Nunca gané plata trabajando con ella. Gané 10 lucas, 20 lucas. Esos eran los premios que le pagaban en los trabajos que le conseguía.

En Viña, Sebastián Saldaña también ahondó en la ausencia del padre:
-La mamá no quería ningún tipo de relación con el papá. Muchas veces la Monse quiso verlo y no la dejaban. Ahí apareció la idea de buscar al papá. Sería una linda nota, dijimos. Averiguamos que el papá vendía sus cuadros en el Jumbo de La Serena. Fuimos a buscarlo, sin que ella supiera, y lo trajimos.

En ese programa mostraron una nota donde Monserrat hablaba de Francisco Bustamante. Dijo que de niña lo único que quería era "verlo y abrazarlo", que sabía que él la veía cantar en televisión y que le gustaría mucho poder cantar para él. Rafael Araneda le pidió que lo llamara y el pintor apareció sujetando un ramo de flores. Y ahí Monserrat lloró y corrió y lo abrazó.

Las historias humanas de los participantes eran una de las características principales de Rojo. Esto dijo Monserrat en 2013, a Alfombra roja, sobre ese lado del programa: "Cuando uno no tiene educación musical, las opciones que te dan en tu ignorancia son estos programas que no te ofrecen lo que uno necesita como músico, sino que te explotan, exponen tu vida, te hacen llorar, hacen llorar a tu familia y te dejan como un estúpido".

La televisión en Rojo, que logró un peak de 53 puntos de rating en junio de 2003, parecía tener un poder incuestionable sobre las vidas y sueños de sus participantes. De hecho, explica la directora, Mariana Krumm, una vez Francisco Bustamante fue a su oficina diciendo que no le gustaba Roberto Olea para su hija y quería saber si ella podía hacer algo.

-Nosotros sabíamos en lo que estábamos -dice el cantante Juan David Rodríguez-. Era interesante que se enteraran de tu vida, de tus problemas, de tus esfuerzos. Pero con la Monse compartíamos la opinión de que abusaban de esa parte más emocional. El problema es que si no participabas, la gente no te conocía y no votaba por ti.



La chica de Rojo

Monserrat Bustamante nunca ganó en Rojo. Salió tercera en su generación detrás de Mario Guerrero y Miguel Garcés. En el Gran Rojo del año siguiente, perdió la final frente a Carolina Soto. Los tres siguen cantando baladas. En Chile siempre los presentan como los exparticipantes de Rojo.

Su premio pareció llegar cuando Jaime Román, productor musical de TVN, le dijo que grabaría un disco gracias a la sociedad que el canal tenía con el sello Warner para distribuir la música de Rojo. Bustamante, para él, era el instrumento que necesitaba para llegar a un mercado que aún no había conseguido captar después de los lanzamientos de las rancheras infantiles de María José Quintanilla, el pop de Jimena Pereyra y las baladas románticas de Mario Guerrero.

-La cosa popular y masiva no la tenía ninguno de los artistas anteriores de Rojo y menos lo tenía la Daniela Castillo, que venía después, que representaba exactamente lo contrario -explica Jaime Román-. Buscábamos algo que podríamos llamar, entre comillas, la gente que le gusta la cumbia, la música bailable, más guachaca. Eso lo cubría perfectamente la Monse. Yo hablé con ella largo este asunto. No tuvo ningún problema en que buscáramos esa identificación.

Como primer sencillo, Román eligió una canción que había popularizado en el norte de México la intérprete texana Jennifer Peña un año antes. Se llamaba "Corazón bandido". La lista la completó con nueve covers más. También le puso nombre al disco. Luego de ver las fotos que le habían sacado en Valparaíso, con una blusa roja escotada y el pelo cobrizo, verbalizó el nombre que perseguiría a Bustamante durante sus primeros años y que, inconscientemente, jugaba con la propiedad que el programa tenía sobre ella. Jaime Román nombró al disco, La chica de Rojo.

Gaspar Domínguez estaba a cargo del catálogo local de artistas de Warner en ese tiempo. Dice que ese año, 2003, estaban en medio de la crisis final de la industria del disco. Casi no se hacían lanzamientos, pero con Rojo en un solo año de euforia se venderían 600 mil copias. Ese fue el momento en que Bustamante llegó a grabar al estudio. Ese contexto, también, ayuda a explicar cómo querían presentarla.

-Ella tenía un carácter más atrevido que Myriam Hernández -cuenta Domínguez-. En el fondo tenía cierta semejanza en ese momento con Thalía. Tenía una coquetería, era menudita, bailaba muy bien. Su repertorio, esto de la chica de Rojo, iba como un poco para allá.

El debut de Bustamante se grabó en septiembre de 2003. En los créditos dice que trabajaron 20 personas y de ella solo hay una foto. Vendió 30 mil unidades. Ese día, Rafael Araneda le preguntó si estaba emocionada. Bustamante le dijo que sí. Que desde chiquitita soñaba con grabar un disco y que sus canciones sonaran en la radio.

-La Monse no estaba ni ahí con ser la nueva Thalía -opina su amigo Juan David Rodríguez-. Musicalmente sus tendencias eran otras. Es frustrante cuando te perfilan para ser algo que no eres.

Los productores musicales de Rojo, ya en 2004 y 2005, se daban cuenta de que Bustamante quería hacer cosas distintas. Como por ejemplo, cantar las canciones que había comenzado a componer en su casa o con Roberto Olea, que ya no seguía en Rojo.

-La Monchi vivía sufriendo, porque muchas veces ella consideraba que le estaban cortando las alas. Que le pedían una metamorfosis que no iba con ella -confiesa Marcelo García-. Las canciones rockeras que llegaba cantando con su guitarra antes de los ensayos no tenían nada que ver con las que cantaba en el programa.

Alguien que la conoció bien durante esos años dice que Bustamante llegó a odiar "Corazón bandido". Se molestaba, con garabatos incluidos, las veces que tenía que cantarla.

El problema es que tenía que hacerlo. Participar en Rojo no daba un sueldo que pudiera cubrir todos los gastos. Pero esa pantalla daba la posibilidad de que a los cantantes los llamaran a eventos, tras el programa, donde podían cobrar más de un millón por actuación en el caso de los más populares. Y en esos eventos todos querían escuchar "Corazón bandido", mientras ella componía canciones para proponer en su segundo disco. Eduardo Cannestraci fue su representante esos años.

-A veces hacíamos como tres o cuatro shows por semana. Mi sensación era que de repente hubiera preferido quedarse en la casa. Pero tenía que hacerlos. Comía mal y dormía mucho, me acuerdo. En los aeropuertos, en los aviones. Hubo una época en que tuvo un problema de anemia. No era nada grave, pero se desmayó unas cuatro veces.

Los editores de Rojo hablaron con ella. Le dijeron que tenía que cuidar su salud. Les respondió que estaba agotada, que había perdido mucho peso y que se le estaban juntando muchos problemas. Uno de ellos, dice su exmanager, era el tema del segundo disco. 

-En algún momento se habló y a ella no le gustó el repertorio, porque querían seguir la misma línea de balada romántica y a ella no le gustaba. Incluso el disco que grabó, que tuvo un par de éxitos, no la tenía conforme.

Después de eso, dice Jaime Román, Bustamante le mostró unas maquetas con las canciones en las que había estado trabajando y que quería meter en su segundo disco. Eran distintas.

-El problema no era que fuera bueno a malo el cambio que ella quería hacer. El problema era que este no era el programa para hacerlo. Piensa que el 95 por ciento de la música que se escuchaba en Rojo, y que se elegía para sus artistas, correspondía al segmento masivo de la radio, que es la música romántica tradicional. Esa fue la razón por la cual no se le dio el pase para hacer un proyecto súper riesgoso para ella y para el programa. Eso le provocó una especie de frustración y tuvo un cierto enojo conmigo. Supongo que pensó que yo me negué  -explica Jaime Román.

-El caso de la Monse demuestra las fallas que hay en la captación de talento en la industria discográfica chilena. Porque en el fondo, por tratar de convertirla en "La chica de Rojo", de hacerla calzar en otros moldes, se perdieron a Mon Laferte -dice Camila Méndez, cantante y amiga de Bustamante.

En una entrevista en La Red, de 2013, Bustamante habló sobre Román. Dijo: "Nunca pude hacer lo que quería. Mil veces le llevé mis canciones y me decía que no". A un cercano, ella le dio otra versión de esa reunión. Le contó que Román le preguntó si quería que le lanzara el disco y después se lo tiró diciendo: "Esto no suena. Tienes que hacer hue... que suenen".

Román y Bustamante nunca volvieron a trabajar juntos. El productor, en 2013, sería condenado a cuatro años de libertad vigilada, en un juicio abreviado, por obtener servicios sexuales de menores de edad. En ese punto ya no estaba en TVN.

Mon

Esto, que cuenta Claudio Carrizo, productor musical de Rojo, pasó en La Serena. Fue en enero de 2006, cuando una versión veraniega del programa se transmitía desde la playa en El Faro.

-La Monse andaba pegada en esa época con la guitarra eléctrica. Me acuerdo de que tenía una de Hello Kitty y andaba con una pedalera, que es un dispositivo que sirve para alterar el sonido de la guitarra y darle efectos distintos. Quería usarla en su show allá. Pero en la prueba de sonido, el sistema falló. Se sentía mucho ruido y le dijeron que no podía ocuparla. Ella se taimó y se largó a caminar. De repente la vimos y estaba allá, en las dunas, como a dos kilómetros, pateando el suelo. Uno de los directores la tuvo que ir a buscar para  conversar, traerla de vuelta y contenerla un poco. Ella estaba en conflicto consigo misma. Me lo decía. 

El episodio podía tener dos lecturas. O se trataba de una pataleta anecdótica o era la demostración desesperada de una artista que se sentía presa de una fama y de un éxito musical que no era el que quería. Y eso le daba razones para irse. De hecho, Monserrat Bustamante y Roberto Olea ya hablaban de hacerlo. Ella quería irse a Ciudad de México. Él, a Los Ángeles. Pero el musical basado en Rojo, que dirigió Nicolás Acuña y se estrenó en cines ese año, lograba frenarla. Eso creen varios productores del programa. Ahí Monserrat tuvo que transar nuevamente, entregar otra parte de su vida privada, porque en esa ficción, Bustamante hacía el papel de Belén Gutiérrez: una mujer que trabaja en una lavandería y que no se relaciona bien con su madre: un rol con el que podía empatizar.

-No hicimos personajes calcados de la vida de cada uno de ellos -explica Yusef Rumie, guionista de la película-. Pero sí nos fuimos inspirando en las experiencias de ellos que nos iba contando el equipo de producción.

De todos los integrantes de Rojo que participaron, ella recibió las mejores críticas de la prensa especializada. Y eso logró calmarla por un tiempo, mientras seguía trabajando en sus canciones. Pero llegó un momento en que incluso los invitados al programa le aconsejaban irse. En septiembre de 2006, la mexicana Yuri vino a Chile, la conoció y dijo que quedó encantada. En una entrevista en Las Últimas Noticias le mandó un recado: "Creo que ella está súper desperdiciada acá. Si viajara podría triunfar en el extranjero [...]. Es tan talentosa que podría irle bien en México".

-En un momento, ella fue conmigo a hablar a la oficina y me dijo que se quería ir a México y que qué pensaba yo. La verdad es que por distintos motivos, lo mejor era que se fuera. En ese tiempo era súper conocida en Chile. Tenía disco de oro, de platino, había estado en la película. Dentro de ese formato había tocado techo en Chile y no estaba conforme. Me dijo que no se sentía cómoda, que tenía problemas personales -recuerda Mariana Krumm, directora de Rojo.

-Tenía que renovarse e irse para otro lado. Porque aquí, ¿qué iba a hacer? ¿Ir a eventos a cantar canciones desconocidas? Era difícil. Si la gente quería escuchar "Corazón bandido". ¿Se iba a poder cambiar el nombre aquí? No, pues. Por eso se va. Afuera era una desconocida. Afuera podía ser quien quisiera -dice Claudio Carrizo.

Roberto Olea viajó primero. Se fue al DF alrededor de abril de 2007 y encontró un departamento en la zona rosa. Un cercano suyo explica que Olea le decía a Monserrat que allá a los artistas salidos de un programa de televisión los veían como artistas desechables. Y ella no se sentía así.

"Me transformé en algo que no quise, cambié mi forma de ser y me convertí en la 'chica de la tele'; todos mis ideales los mandé a la mierda, me vendí. El último año estaba chata, por eso renuncié y me fui", le dijo Bustamante a Emol, en 2013.

El 22 de junio de 2007, vestida como una doble de Shakira, se despidió en el Caupolicán cantando "Corazón bandido". En julio viajó a México a iniciar una carrera como Mon Laferte que le consiguió nominaciones al Grammy Latino y la posibilidad de presentarse en el Festival de Viña del Mar 2017 con su disco Mon Laferte: volumen 1. Esta vez, en los créditos de las canciones solo hay una línea. Dice: "Producido por Mon Laferte y su banda". El equipo que maneja su carrera, tanto en Chile como en México, no alienta a que hable sobre su pasado en Rojo porque no suma "al posicionamiento que hemos logrado". Pero en la conferencia de prensa en Viña los medios lo hicieron. Quisieron saber por qué no hablaba de esa época. Ella contestó cantando a capela una de sus canciones nuevas.  

Sobre el escenario de la Quinta Vergara recibió la gaviota de oro, de plata y el público incluso pidió la de platino.

Y no necesitó de "Corazón bandido".



Poesía de Chihuailaf vuelve a resonar en la música chilena

El Mercurio

El compositor Jaime Herrera y el grupo de fusión Kalfu están estrenando el proyecto con la obra del poeta mapuche.  

IÑIGO DÍAZ 

Fue la obra bilingüe "Poesía y prosa chilena del siglo XX (para estudiantes)" (2009), compilada por el poeta Elicura Chihuailaf y traducida al mapudungun como "Ülkantun ka epew Chile mapu mew (kom chi pu chillkatufe)", la que posibilitó el trabajo mancomunado entre el compositor y profesor de música Jaime Herrera y el poeta mapuche. Es una colaboración que va encaminada a sus primeros diez años.

"Cuando me encontré con esta obra tan profunda de autores chilenos llevados a la lengua originaria me di cuenta de que había que hacer algo más para ponerla frente a los chilenos", señala Herrera. Entonces escribió su "Cantata mapudungun", obra sinfónica, coral y recitativa basada en esos textos, que montó con las voces de más de 300 niños y otros 80 integrantes de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Melipilla, que Herrera dirigió entre 2005 y 2013.

La imposibilidad de remontar tamaña obra llevó a Herrera a formar un conjunto de dimensiones maniobrables, para la adaptación de su cantata. El grupo Kalfu -voz mapudungun que significa azul- fue su nuevo instrumento musical, y hoy es el sexteto de fusión latinoamericana con que está estrenando otro proyecto en torno a la obra del poeta mapuche. Diversos músicos han trabajado con su poesía, incluido el compositor docto Eduardo Cáceres, que escribió "Cantos ceremoniales para aprendiz de Machi", entre otras obras.

"La cantata nos marcó un camino. Nosotros no hacemos música mapuche, sino latinoamericana. Tomamos elementos del folclor, la música popular y la docta, con instrumentos como el piano, saxofón, cello y batería. Sobre todo utilizamos el mapudungun como lengua de nuestra narrativa", explica Herrera.

"Trawun = reunión" es el trabajo discográfico de Kalfu, estrenado recientemente en Matucana 100. Allí se toman una serie de poemas de Chihuailaf que fueron musicalizados por Herrera y sus músicos e interpretados por distintas figuras: desde Joe Vasconcellos y Andrés Godoy, hasta Manuel García y Francisca Valenzuela.

"Es un hito, un gran puente, un río caudaloso cuya melodía hará más prístina la comunicación entre el pueblo chileno profundo y el pueblo mapuche", escribe Chihuailaf desde la comunidad Kechurewe acerca de la música de Kalfu. "Trawun representa ese encuentro entre personas, sin prejuicios, como una invitación a involucrarnos unos con otros", cierra Herrera.

Parte Festival de Música Electroacústica UC

El Mercurio

Del viernes al domingo en el Campus Oriente UC, gratis.

Fueron seleccionadas  obras de autores de Argentina, Chile, Colombia, México y Uruguay, en formatos estéreo, multicanal, mixto y audiovisual. Se destaca un contrapunto entre Federico Schumacher (Chile) y João Pedro de Oliveira (Portugal) titulado "¡Pachanga!", y obras de Antonio Carvallo, David Núñez, Rodrigo Cádiz y José Miguel Candela, además de José Vicente Asuar, fallecido en enero. Los conciertos son a las 19:30 horas, en Jaime Guzmán 3.300. Programación en www.artes.uc.cl.

Razones para no perderse a Philippe Jaroussky en el Municipal

El Mercurio

Críticos y melómanos se refieren a la actuación del contratenor francés este viernes. Valoran su repertorio y su tesitura de soprano.  

Maureen Lennon Zaninovic 

"Este joven de aire adolescente canta con voz de mujer. Su tesitura llega a la de una soprano y su repertorio abarca aquellas arias de ópera que, en el siglo XVIII, cantaban los castrat i . El francés Philippe Jaroussky, una de las grandes estrellas de la lírica actual, es un contratenor". Estas son las elogiosas palabras de Diego Fischerman, destacado crítico musical trasandino y reconocido admirador del cantante francés, nacido en 1978.

La buena noticia es que este viernes (19:00 horas), en uno de los puntos altos de la temporada 2017 del Municipal de Santiago, el aclamado artista galo debutará en nuestro país. En el teatro de Agustinas se presentará junto a la orquesta Le Concert de la Loge Olympique, fundada en 2015 por el violinista Julien Chauvin.

A juicio de Juan Antonio Muñoz, crítico de "El Mercurio", ver en Chile a Philippe Jaroussky es una oportunidad única. "Las voces de contratenor son escasas y Jaroussky es una estrella de nuestros días, no solo por su alto virtuosismo y su registro de gran extensión, sino porque es un artista de fina musicalidad y altamente expresivo", dice Muñoz.

Sobre el repertorio, dedicado por completo a Händel, que el artista ejecutará en Santiago, Muñoz señala que también constituye "una novedad absoluta en nuestro medio. Se trata de partituras escritas para los antiguos cantantes castrados, rescatadas en las últimas décadas tras el auge de la llamada música antigua o histórica. Títulos como 'Flavio', 'Siroe, rey de Persia', 'Imeneo', 'Radamisto', 'Giustino' y 'Tolomeo' son tesoros musicales barrocos en los que la transmisión de afectos -amor, pasión, dolor, ira, triunfo- es clave, y en eso Jaroussky es un maestro. Un maestro que se comunica de manera íntima con la audiencia, que siempre queda cautivada con su canto y con su personalidad".

En una entrevista concedida hace tres años al diario español El País, el intérprete afirmaba que "los contratenores elegimos. Al ser un tono que no aparece naturalmente en nosotros -yo tengo voz de barítono-, creo que nos dispone psicológicamente y nos da una ventaja. Es una decisión libre, consciente".

Jaroussky también reconoce que su registro genera reacciones apasionadas: desde el amor absoluto al rechazo. "Tienen todo el derecho, no a todos les puede gustar, es normal", ha dicho en diversas oportunidades.

El tenor chileno Rodrigo del Pozo, experto en música antigua, afirma que "sin duda ha hecho una carrera internacional impresionante, es un gran artista, pero su registro de contratenor, casi sopranista, no me produce fascinación".

En lo alto de su carrera

Philippe Jaroussky acaba de lanzar, bajo el sello Erato, "La storia di Orfeo", un retrato musical en torno a este personaje mitológico que sale al rescate de su esposa Euridice. En esta grabación, el contratenor ofrece una mirada personal de este mito, basándose en óperas de tres grandes compositores del siglo XVII: Claudio Monteverdi, Antonio Sartorio y Luigi Rossi.

Alejandra Kantor, directora ejecutiva de Toccata Valdivia y Toccata Rancagua, cuenta que uno de los números más recientes de la prestigiosa revista francesa Opera Magazine está dedicado a él. "Jaroussky es un contratenor excepcional. Lo voy a escuchar el viernes, en el momento top , más alto de su carrera. Será una gran visita: de esos espectáculos que van a quedar en la memoria de quienes amamos la música barroca. Qué pena que coincida con el concierto que la soprano bávara Diana Damrau dará el sábado, en Frutillar. Hay que escoger. Yo, por lo menos, me quedo en Santiago".

Teatro Municipal de La Pintana retrasa su apertura

El Mercurio

El recinto espera sumar nuevos espectáculos a la cartelera local y 800 butacas. Originalmente abriría en mayo, pero ahora se estima que lo hará en septiembre próximo.  

Martín Cifuentes Fuentes 

Tras años de promesas, La Pintana parece que al fin tendrá su primer teatro. La iniciativa, ideada en 2009, proyecta abrir sus puertas en septiembre próximo. El recinto es uno de los que se preparan en la capital, pero es el primero de este tipo en instalarse en esa comuna.

La construcción comenzó en mayo de 2016 y, según confirma Carlos Navarro, inspector técnico de obra, el plazo impuesto para la entrega era de un año. "Mayo próximo era la fecha inicial, pero ahora se gestiona el aumento del plazo. En septiembre podría estar entregado", afirma el técnico, quien trabaja junto a 40 personas.

Hasta ahora está lista gran parte de la estructura y, finalizada esta etapa, se realizará una segunda licitación para el equipamiento. "Ahí se incorporarán focos, iluminación escénica, audio y sonido, porque la idea es que esto salga lo más pronto posible", señala el arquitecto Juan Pérez Estiu, de la Dirección de Obras de la municipalidad. Sobre las razones del retraso menciona las modificaciones que realizaron al plan original. La inversión para este proyecto supera los $2 mil millones.

El teatro consta de una superficie de 1.800 metros cuadrados, de los cuales 1.500 corresponden a la obra dividida en tres niveles: el subterráneo, donde están los camarines; el primer piso, que contará con 650 butacas, el escenario de 200 metros cuadrados y el hall de entrada junto a los baños, y el nivel superior, que habilitará otros 150 asientos. "Es un teatro mediano, que permitirá varias expresiones artísticas, aunque no todas. Por ejemplo, se puede tener a una orquesta, pero no junto a un grupo de danza simultáneamente; el espacio es limitado", dice Navarro.

Además, dispondrá de una sala multiuso para que los artistas puedan ensayar, guardarropía y un sector de cafetería al aire libre. Detrás del escenario principal habrá otro ubicado hacia el exterior, donde se realizarán diversas actividades y actos públicos. Por ese sector habrá un acceso a camarines para actores con capacidades diferentes. Desde la Secretaría de Planificación Comunal indican que esta es otra de las razones del retraso, al tener que modificar el plano original, de acuerdo con la Ley 20.422, sobre igualdad de oportunidades e inclusión de personas con discapacidad.

"Nos gustaría haber estado durante el diseño, porque no estaban contemplados los accesos para personas con capacidades distintas y haberle hecho observaciones. Tendremos que trabajar para cambiar cosas", dice Claudia Pizarro (DC), alcaldesa de la comuna, quien asumió en diciembre el cargo. "Como estos espacios, por lo general, están fuera de la comuna, la mayoría de la gente no tiene noción de lo que es una obra de teatro. Con esto estamos democratizando la cultura", plantea.

Sobre lo que es contar con un nuevo escenario en la comuna y acercar el teatro a los pintaninos, Pizarro estima que en una primera etapa tendrán que subvencionar el precio de las entradas. "Por lo general, la gente quiere eso y tendrá que ser así. Será complicado, porque los costos no estaban contemplados en el presupuesto de este año", dice la alcaldesa.

Otros dos teatros se habían anunciado en 2013. El de Pudahuel, para 360 espectadores, en avenida San Pablo, y el del campus Juan Gómez Millas, de la Universidad de Chile, aún esperan iniciar su construcción.

Juanes mostró su álbum visual en el GAM

El Mercurio

El cantante estuvo el lunes solo algunas horas en Chile, donde adelantó "Mis planes son amarte" y grabó para la próxima edición de "Vértigo".

Juanes llegó el lunes a Chile para cumplir con una maratón de compromisos en tiempo récord. El cantante colombiano comenzó su ajetreada jornada grabando su participación en el programa "Vértigo" de Canal 13 y luego se dirigió hasta el GAM para realizar el preestreno de su nuevo álbum: "Mis planes son amarte".
La voz de "A Dios le pido" llegó hasta el céntrico centro cultural para presentar su primer álbum visual. Un trabajo que, al igual como antes lo hicieron artistas como Beyoncé y Justin Bieber, está compuesto por 12 videoclips, que juntos dan forma prácticamente a una película.
Luego de compartir con la gente de la sala, el artista se dirigió rápidamente al aeropuerto para abandonar el país. El disco será lanzado en los próximos días.

Estrella de YouTube, "Hola soy Germán", agenda su primer concierto en el Teatro Caupolicán

El Mercurio

Germán Garmendia, que hasta ahora solo ha estrenado un EP, se presentará en el tradicional recinto capitalino con Ancud, la banda que formó junto a su hermano Diego.  

José Vásquez 

Antes de ser el chileno más famoso de YouTube, Germán Garmendia (26) tomaba la guitarra y tocaba junto a su hermano Diego proyectándose alguna vez estar al frente de una reconocida banda. Como cualquier quinceañero, navegó por horas en internet, que aparecía como un gran aliado para hacer música, pero cuando todos pudieron haber esperado su salto al escenario, el brinco lo dio hacia la pantalla de un computador, pausando por algunas temporadas su carrera de cantante que desarrollará ahora con fuerza.

Con "Hola soy Germán", el nombre de su canal en el popular sitio de videos en línea, Garmendia transformó su marca y su nombre en sinónimo de millones de reproducciones, comentarios y una masiva aprobación a través de los "me gusta" de la plataforma multimedia, convirtiéndose rápidamente en la estrella latinoamericana de la web de la generación millennials .

Solo en este espacio, el youtuber chileno dobla a la población del país con sus más de 31 millones de suscriptores, los que multiplican varias veces esa cifra sumando las veces que han visto sus grabaciones, que además diversifican sus intereses, ya que también tiene un canal donde habla de videojuegos que aporta con otros casi 19 millones de suscriptores a su imperio en la red.

Aunque Garmendia nunca ha hablado de dinero, la palabra "millones" vuelve a repetirse en su exitoso camino virtual, una capitalización que aunque su mánager, el mexicano Leonardo de la O, ha desmentido los montos -señalando que están alejados de la realidad-, The New York Post, en una nota sobre los referentes de la web, estimó sus ingresos anuales en US$ 1,3 millones.

Frontera al sur

El youtuber no quiere mezclar sus canales ahora que se embarca en su carrera musical, pero la plataforma nuevamente es una de las bases de su propuesta. Ancud, su banda, que hasta ahora en su breve historia solo ha lanzado "Así es normal", un EP de 4 canciones, ya superó el millón de suscriptores en YouTube, y su single "Cambia" ha sido reproducido más de 15 millones de veces, números abultados para un debutante nacional que proyecta su futuro en grande de acuerdo con su enorme base de seguidores.

La apuesta es alta y ya fijó su primer concierto masivo en la capital para el 4 de noviembre en el Teatro Caupolicán, donde agendan sus conciertos los artistas cuando su trayectoria ya les permite arriesgar una asistencia que bordea los cinco mil asistentes.

Aunque nació en Copiapó, la adolescencia de Garmendia fue tan nómade como lo es hoy, donde su residencia se traslada desde Santiago a Ciudad de México y Los Angeles, en Estados Unidos. La temprana muerte de su padre, cuando tenía tres años, lo llevó a vivir en distintas ciudades de Chile, viajando al sur hasta Ancud como su desplazamiento más extremo, un recuerdo que detonó el nombre de su banda conceptualizando su propia "frontera" entonces.

En los próximos días se anunciará el comienzo de la venta de entradas para este evento, que tendría una preventa en un céntrico recinto de la capital.

lunes, abril 17, 2017

Prohibido olvidar: José Vicente Asuar recibe impostergables homenajes



El Mercurio

Considerado el primero en componer, en 1959, una obra íntegramente electrónica, el músico e ingeniero de 83 años falleció en enero.  

IÑIGO DÍAZ 

José Vicente Asuar había accedido a iniciar la donación de su archivo personal a la Biblioteca Nacional, y de hecho ya había entregado una carpeta con 400 partituras, correspondientes a 24 obras instrumentales. Murió dos semanas después, a los 83 años.

"No alcanzó a llevar sus cintas y grabaciones electrónicas. Incluso hablamos de traer el Comdasuar (computador que fabricó en 1978 para crear música). Lo tenía en su casa de Calera de Tango", señala Cecilia Astudillo, jefa del Archivo de Música de la biblioteca, donde hoy se realizará el homenaje titulado "In Memoriam del compositor José Vicente Asuar", una observación al pionero latinoamericano de la música creada ciento por ciento con dispositivos electrónicos.

Serán dos miniconferencias en la Sala América (19:00 horas, gratis). El periodista Álvaro Gallegos hablará del rescate y catalogación de sus partituras, dado que impulsó la donación del archivo. En tanto, el compositor e investigador Federico Schumacher abordará la interrogante "¿Por qué dejó de componer Asuar?".

"Él había deslizado una idea: 'yo no amé suficientemente la música'. Yo hago una lectura que viene más de la filosofía de la mente. Creo que Asuar dejó de componer porque se produjo un desacoplamiento funcional entre él y el computador", dice Schumacher. "El Comdasuar habría dejado de responder a sus requerimientos creativos. Después de 15 años necesitaba un equipo más grande y complejo, que él ya no podía construir", agrega.

El músico enigmático

El músico electrónico Gerardo Figueroa hará allí una intervención sonora con la música de sus LPs "El computador virtuoso" (1973), "Música electrónica" (1975) y "Así habló el computador" (1979). Y los propios Schumacher y Figueroa estarán, además, en la mesa redonda que se realizará el próximo 26 de abril en el MAC Parque Forestal, donde se abordará la figura del Asuar pionero y el Asuar enigma.

Participarán también el musicólogo Luis Merino, el músico y representante de la Comunidad Electroacústica de Chile (CECh) Renzo Filinich y el documentalista Carlos Lértora, entre otros. Esa actividad finalizará con un concierto acusmático donde se escucharán las obras asuarianas "Serenata para mi propia voz" (1961) y "Amanecer" (1977).

En tanto, en la U. Diego Portales, este jueves se exhibirá el documental del propio Lértora "Variaciones espectrales", el mismo nombre de esa obra inaugural de 1959; 12 minutos y 56 segundos de electrónica pura. Finalmente, este viernes y sábado, dos obras más de Asuar se programarán en el III Festival de Música Electroacústica UC.

"Trataremos de gestionar la llegada a la Biblioteca Nacional del archivo que quedó pendiente. También el Comdasuar, para conservarlo. Es una pieza muy grande, que fabricó pensando en las dimensiones de su citroneta y así poder transportarlo", dice Cecilia Astudillo. "Hasta el final, Asuar no pensaba que su obra fuera tan reconocida. Cuando vino por primera vez a la biblioteca, al verlo dos investigadores jóvenes se levantaron de sus puestos para ir a saludarlo. Él estaba sorprendido", cierra.


Hervé Vilard anuncia su retiro: "Ahora me parece difícil cantar con sinceridad sobre el amor"

El Mercurio

El artista francés admite que se siente "viejito" y es una de sus razones para abandonar los escenarios. El 14 de mayo se despide del público chileno en el Teatro Caupolicán.  

José Vásquez 

No aplica demasiado sentimentalismo. Hervé Vilard (70) cuenta que está en París trabajando en su "castellano" antes de regresar a Chile y que su decisión de una gira de despedida es una idea definitiva. La voz de "Capri se acabó" señala que se embarcó en un tour que espera culminar en 2018 en Francia, luego de recorrer Europa y "otras capitales del mundo", adelanta.

"Cumplir los 70 años me hicieron sentir viejito", dice el cantante, y da como la razón de su alejamiento de los escenarios el que "ahora me parece difícil cantar con sinceridad sobre el amor".

Su historia de vida es novelesca: fue separado de su madre, una vendedora de flores cuando era pequeño y se crió entre orfanatos y el cuidado de diversas familias, hasta que la música revolucionó su vida cuando ya era un quinceañero. Un relato que desde ahí asume el éxito y que el artista resume explicando simplemente con un "la vida es un sueño lleno de realidades".

"A Chile iré a cantar muchos de mis antiguos éxitos, además de recordar a Violeta Parra y Pablo Neruda", anticipa. Con los versos del poeta incluso tuvo la intención de grabar un disco, algo que contó en 2007 cuando participó como Jurado Internacional en el Festival de Viña del Mar. Un proyecto inconcluso que no alcanzó a grabarse "porque la disquera entonces decidió no hacerlo", se lamenta.

Además de los artistas chilenos, el francés dedicará un momento de su presentación para tributar a su fallecido amigo Juan Gabriel. "Lo conocí en Ciudad de México en 1968, él fue a verme cantar y con mucha humildad me dijo entonces que yo era su ídolo", recuerda, contando que luego lo visitó muchas veces en sus casas de Acapulco y Cancún. "No quiero adelantar qué canciones interpretaré de él, quiero que se mantengan como sorpresa", anuncia misterioso.

Hervé Vilard, aunque se despide de los escenarios no descarta volver a grabar un disco. "Dependerá de mi estado de ánimo", manifiesta antes de avisar cómo le gustaría continuar su vida: "Probablemente de ahora en adelante me dedique al teatro".

Sorpresiva muerte del guitarrista Allan Holdsworth

El Mercurio

La noticia fue difundida ayer por su hija Louise a través de las redes sociales: A los 70 años, y de manera inesperada pues estaba trabajando en un próximo disco solista, murió Allan Holdsworth, uno de los pilares de la guitarra eléctrica en el campo del jazz rock. El músico británico fue parte de proyectos revolucionarios como Soft Machine y Gong, además de tocar con figuras de la fusión como el violinista Jean-Luc Ponty y el baterista Bill Bruford.

domingo, abril 16, 2017

Los Quincheros festejan sus 80 años con serie de conciertos y una colección de discos

El Mercurio

El grupo protagonizará dos Encuentros organizados por "El Mercurio", el primero se realizará el 24 de abril en el Teatro Municipal de Las Condes. "Nos importa que se mantenga el espíritu de la música tradicional", afirman.  

Eduardo Miranda 

Al recordar la anécdota, los cuatro integrantes de Los Quincheros se ríen por largo rato. El episodio es conocido por pocos y quedó encerrado en una de las habitaciones del Hotel Sheraton, a fines de la década de los 80. Por esa fecha estaba de visita en Santiago el compositor Armando Manzanero y el sello Emi organizó una improvisada reunión con el cuarteto chileno.

El músico mexicano quería presentarles una de sus últimas composiciones, para que ellos la grabaran en su próximo disco. Manzanero la cantó, les habló del tema, pero finalmente Los Quincheros rechazaron la propuesta. El título de la canción era "No sé tú". "No siempre hemos tenido buen ojo", reconoce, entre risas, Ricardo Videla, y continúa con el recuerdo: "A Héctor Inostroza, que era el vocalista, le encantó el tema, pero a otros Quincheros no les gustó. Consideraron que no era de la línea del grupo ¡imagínate!".

La desechada canción, una de las más populares de Manzanero y que luego grabó Luis Miguel, pasó al anecdotario de 80 años que hoy cumplen Los Quincheros. El cuarteto de música tradicional pretende festejar su historia, por eso su formación actual, Benjamín Mackenna, Ricardo Videla, Antonio Antoncich y Cristián O'Ryan, quieren hacerle honor al pasado y unir sus recuerdos con la música.

Junto a "El Mercurio", organizaron dos encuentros con el público. El primero de ellos se realizará el 24 de abril en el Teatro Municipal de Las Condes y el segundo tendrá lugar el 4 de mayo en la Corporación Cultural de La Reina.

"Hay una historia que debemos contar, desde los primeros integrantes. Demostrarle al público que nuestro origen se ha mantenido en el tiempo", dice Benjamín Mackenna, quien a sus 82 años es el integrante más experimentado -lleva 59 años dentro del grupo que fue formado el 4 de noviembre de 1937 por estudiantes de la Universidad Católica-.

El festejo continuará en mayo, cuando la agrupación lance una colección de 10 discos históricos, algunos de ellos grabados por antiguos integrantes y remasterizados para lograr mejor calidad en el sonido. Además se sumará un par de conciertos en el Teatro Municipal de Santiago. "Nos interesa que se mantenga el grupo como un recuerdo, pero también como una proyección. Lo que más nos importa es que se mantenga el espíritu de la música tradicional", dice Ricardo Videla (78), con 52 años integrando el cuarteto.

Cristián O'Ryan tiene 42 años, es el integrante más joven de los Quincheros y lleva cuatro años en el grupo. Él agrega: "La idea de todo este festejo es incluir temas de Francisco Flores del Campo, Nicanor Molinare, Clara Solovera y Sergio Sauvalle. Es un trabajo que representa la historia del conjunto. Es una manera de mirar atrás, pero también de presentarle todo este legado a las nuevas generaciones".

¿Consideran que tienen una canción imprescindible? Los cuatro Quincheros se miran y responden casi al mismo tiempo: "El corralero". "Es la favorita de este último tiempo. La gente la pide mucho, además que significa rendirle tributo a un animal muy noble", cuenta Antonio Antoncich (70), con diez años en el grupo. Y luego agrega: "Es una canción que hoy representa nuestro sonido característico, la manera que tenemos de atacar las frases, de sonar".

El quinto quinchero

Por la historia del grupo han pasado 20 integrantes y la intención es proyectarse al futuro. Desde el año 1970 que siempre hay un quinto integrante que reemplaza a alguno de la formación oficial. "Queremos que esto siga", dice Mackenna. "El factor principal es la disciplina y el espíritu. Hay que dejar muchas cosas de lado, pero por otra parte, el grupo nos ha dado mucho. La posibilidad de interpretar a los más grandes de nuestro país, llegar a todo el mundo, siempre nos ha llenado de orgullo". Videla finaliza: "Sabemos que nuestro público es de 50 años para arriba, principalmente, pero nos hemos dado cuenta de que últimamente se va haciendo familiar. Queremos que eso se proyecte".

 Encuentros "El Mercurio"

La idea de los Encuentros organizados por "El Mercurio" es hacer una suerte de foro entre Los Quincheros y su público. "Vamos a recordar, cantar, contar anécdotas y mostrar material fotográfico", dice O'Ryan, y Antoncich, agrega: "Es un momento especial, porque podemos recordar musicalmente, pero también es una oportunidad para contar un anecdotario importante". El lunes 24 de abril se realizará a las 20:00 horas en el Teatro Municipal de Las Condes. Las entradas tienen precio de $8.000 y $12.000. El día jueves 4 de mayo será el turno de la Corporación Cultural de La Reina, con entradas a $5.000 y $8.000.

Orquesta checa con gran tradición aterriza en Chile

El Mercurio

La Filarmónica Checa del Norte Teplice y el virtuoso pianista Martin Kasik interpretarán tres grandes obras de Brahms.

Romina de la Sotta Donoso

Representan fielmente la tradición orquestal centroeuropea: el próximo año cumplirán oficialmente 180 años y su ciudad, Teplice, está a solo 45 kilómetros de Dresden y 140 de Leipzig.

La Orquesta Filarmónica Checa del Norte Teplice aterriza en Chile como primera parada de una gira que seguirá en San Juan, Córdoba, Rosario y Buenos Aires. Mañana, a las 20:00 horas, se presentarán en el Centro de las Artes 660 (Rosario Norte 660, desde $20 mil), abriendo la temporada 2017 de CorpArtes.

"Todas las orquestas checas tienen un nivel muy alto; su escuela de cuerdas es muy buena y vienen de una gran tradición, ¡han actuado con figuras como Richard Strauss o el violinista Eugène Ysaÿe!", dice Roberto Montenegro, el director uruguayo que viene en la gira y que fue discípulo de los célebres Sergiu Celibidache y Aldo Cecconi.

"Celibidache es el hombre que desarrolló una escuela científica de la dirección orquestal. Tuve la enorme fortuna de quedar como uno de sus diez alumnos por cinco años, aprendiendo la técnica y fenomenología de la música. Hubo momentos sublimes y muy duros, porque era muy exigente", comenta.

El concierto en Santiago se consagrará a Johannes Brahms, a 120 años de su muerte. Eligieron dos obras juveniles: Variaciones sobre un tema de Haydn y el Concierto para piano N° 1, además de la Sinfonía N° 4, de su madurez. "Pasaremos por todos los secretos de armónicos y de contrapunto, con la gran culminación de la Cuarta Sinfonía, que es una de las grandes obras maestras del repertorio posromántico germánico", apunta Montenegro y destaca además al solista que viene, el pianista checo Martin Kasik (1976): "Es uno de los mejores pianistas de su generación".

Música profunda

Además de poseer una docena de discos muy aplaudidos, Martin Kasik ha actuado en todas las salas de primera línea, y ganado prestigiosos premios. En Chile, será solista en el Concierto para piano N° 1 de Brahms. "Es uno de los mayores milagros musicales: un joven compositor que escribe una obra muy madura y grandiosa", asegura el pianista. "No es para nada virtuosístico, sino más bien una sinfonía con piano. Puedes sentirla como el drama interno del alma humana", detalla. Y reconoce la mayor influencia que hay en este concierto: "Beethoven fue un dios musical para Brahms. Definitivamente hay influencias de sus sinfonías, especialmente de la Novena, que también es en Re menor, y también existen huellas de Bach en sus tres movimientos".

Brahms tenía 25 años al componer esta obra, que fue pifiada en su estreno. Pero cinco años después la retomó Clara Schumann y hubo aplausos. Hoy es una pieza clave, pues cambió para siempre el formato. "Brahms estableció un nuevo formato de concierto sinfónico, y fue seguido por Dvorak, Rachmaninov y otros. Con él, el Concierto dejó de ser una pieza para presumir y se convirtió en una obra musical seria y profunda", aclara Kasik.

-¿Le conmueve esta obra cada vez que la toca?
"Sí, y muy profundamente. Me siento por lo menos 20 años mayor cuando la toco porque, en el fondo, expresa los sentimientos de un alma vieja en un jovencito".

"Dulce Patria", una mirada directo al corazón de la música chilena

El Mercurio

El periodista Mauricio Jürgensen acaba de publicar el libro "Dulce Patria", el que a partir de conversaciones desentraña los sueños, luchas y realidades de los músicos nacionales. Felipe Ramos  


¿Está la figura de Violeta Parra secuestrada por parte de su familia, la militancia de izquierda o la intelectualidad? ¿Somos conscientes de que la cueca recién volvió a las masas hace 20 años, luego de ser considerada por partes opuestas como "rota" o "facha"? ¿Qué explica el fenómeno de la cumbia moderna, esa sin ternos brillosos y llena de alusiones sociales?

Todas esas preguntas se las hace el periodista Mauricio Jürgensen (42), quien recurriendo a los protagonistas que han dado forma a la música popular chilena, ha ido construyendo un relato que acaba de resultar en el libro "Dulce Patria: Historias de la música chilena" (Ediciones B), una obra que desentraña distintos ámbitos de la creación musical y de una industria que si alguna vez lo fue, ahora se asemeja más a varios proyectos de innovación que buscan su espacio a punta de esfuerzo, sudor y constancia.

El libro surgió a partir del programa de radio Cooperativa que lleva el mismo nombre, conducido por el propio Jürgensen y producido por el periodista Raúl Gutiérrez. La lista de quienes han sido parte del programa y que terminaron apareciendo en el libro es amplio. Francisco Sazo, Myriam Hernández, Fernando Ubiergo, Alberto Plaza, los Hermanos Campos, Joe Vasconcellos, Álex Anwandter, Javiera Mena, Pablo Herrera, hasta Zaturno, Bronko Yotte, Eduardo Carrasco y Álvaro España, de los Fiskales Ad-Hok, son parte de quienes crean una suerte de historia oral de la esfera sonora de esta angosta, pero ruidosa faja de tierra.

"Dulce Patria", el libro, es un híbrido de varios géneros periodísticos y literarios, en donde el arte de preguntar se mezcla con el ensayo, la opinión y el anecdotario. Y si bien el orden del relato lo da Jürgensen, es generoso con sus entrevistados para que entreguen fluidez y emoción desde sus propias vivencias. "Soy un convencido de que la música popular chilena es un continuo, es abierta y hay que mirarla sin prejuicio", dice el periodista.

La obra es un viaje a lo largo de la música popular chilena, entrelazando historias de sus protagonistas sin importar el tiempo del que vengan, los acordes que toquen o si su canto llama a llorar de impotencia o a celebrar la vida a través del baile y la sabrosura de la cumbia.

Esto queda demostrado en el primer capítulo, titulado "La otra voz de los 80", en el que Jürgensen trata sobre el Canto Nuevo de los 80 a partir de la vida y obra de Manuel García, un hombre que en 1986 partió a recorrer Chile con tan solo 16 años, casi dos décadas antes de su primer disco solista. De ahí deambula en la importancia de algunos lugares, como el desaparecido Café del Cerro y el enfrentamiento que tuvo en ese lugar Eduardo Gatti (aunque él lo niega) con unos jóvenes irreverentes, Los Prisioneros.

"Dulce Patria" continúa desentrañando etapas, movimientos y figuras de la música chilena, como la de Violeta Parra, quien según cuenta el mismo autor, casi está excluida como cantante en su propio museo. Otro capítulo interesante es el que lleva el título de "Póngale Pechito (y cabeza): La nueva escena tropical chilena", una movida tan grande que tiene a Américo como su superestrella y a bandas como Chico Trujillo, Santa Feria, Juana Fe y Villa Cariño llenando cada lugar en el que tocan y logrando el aprecio del público y la crítica, cosa probablemente no antes vista desde tiempos de la Huambaly. Eso si que hoy no es solo salsa y meneo, sino también hay discurso político y social. Están las marchas callejeras, la educación gratuita y el fin de las AFP. Todo sin dejar la alegría del baile.

"En estos nueve capítulos que forman el libro hay nombres que tienen que ver con guiños editoriales. Para mí era importante hablar en serio con Alberto Plaza o Miguel Barriga. Me parecía importante contar historias del Canto Nuevo o de Congreso. Nombres que a pesar de lo conocidos, quizás se ha escrito poco de ellos", cuenta Jürgensen, afirmando que "Dulce Patria" ni siquiera es un libro de música, sino de personas que casualmente se dedican a ella y que enfrentan procesos creativos y el entusiasmo de quienes trabajan con emociones.

Las 212 páginas atrapan y se leen rápido. Hay confesiones sorprendentes, como las de Eduardo Carrasco, de Quilapayún, quien admite que durante la Unidad Popular les faltó buscar el punto en común que unía a los chilenos. En gran parte de "Dulce Patria", más que dulzor hay penas y derrotas, pero también hay una lucha y sueños por cumplir. Porque tal como dice el mismo Carrasco, "hoy estoy muy seguro de que hay músicos escribiendo este tiempo. No solo cantautores, movimientos completos, como el reggae o el hip hop, tienen una fantástica conexión con la vida de la gente... No son canciones que estén tocando en las radios, pero se están tocando en las plazas, hasta en la micro...".

Manuel Ahumada: "El Teatro Oriente debería abrir en agosto"

El Mercurio

El director ejecutivo de la Fundación Cultural de Providencia asegura que la reapertura del escenario de Av. Pedro de Valdivia será con una programación de calidad y gratuita para los vecinos. Habla también de otros proyectos que espera concretar durante su mandato.

María Soledad Ramírez R.

Lo señala varias veces durante la entrevista: él estuvo a cargo del Teatro Oriente desde 2007 hasta 2009, por lo que conoce ese escenario muy bien. Manuel Ahumada es desde diciembre pasado el director ejecutivo de la Fundación Cultural de Providencia, elegido por la nueva alcaldesa Evelyn Matthei, acompañado de un directorio que hoy conforman Mary Rose McGill, Jorge González y Gonzalo Cornejo (y un nuevo nombre para el cupo que dejó Maya Castro de Wescott).

Acomodado en su oficina en el Palacio Schacht, Ahumada cuenta las vicisitudes actuales del Teatro Oriente: cerrado desde febrero, el martes recién pasado se iniciaron los trabajos de recambio de su cableado eléctrico, el que no estaba en condiciones adecuadas para ofrecer la seguridad que un recinto de 913 butacas requiere.

"Esto debería estar listo a mediados de agosto", confirma Ahumada respecto de la fecha de apertura del escenario, tras una inversión de 240 millones de pesos. Para ese mes, además, deberían haber resuelto otro tema que considera urgente: la calefacción del recinto, ya que "ahí en invierno te congelas y en verano hace un calor horrible". Esto, más planes para instalar una cafetería -"estamos conversando con el Café Villareal"- y vender música, discos y libros en el foyer , dejarían al teatro listo para su nueva programación.

¿Cómo será esta? "Fijamos ya unos criterios. Básicamente, tener ahí un espacio que permita presentar actividades culturales, ojalá, de primer nivel. Ese es nuestro objetivo final. Y que también muchas de esas actividades sean gratuitas para los vecinos. En eso nos estamos jugando", afirma Ahumada.

¿Ya tiene algunas actividades definidas?
"Estamos trabajando en la programación. Lo grande será en enero de 2018, donde haremos un festival de teatro. Son 24 obras nacionales, con compañías chilenas, para lo cual ya firmamos un convenio con la fundación Sidarte y con Santiago Off. Va a ser un festival de teatro gratuito para todos los vecinos de la comuna".

Ahumada descarta así vincularse con el Festival Santiago a Mil, asegurando que la opción de Providencia es ofrecer a sus vecinos una programación propia y sin costo. Cuenta además, que para la reapertura del escenario de Av. Pedro de Valdivia, en agosto, realizarán una Gala de Ballet, en la cual participarán bailarines de diferentes compañías del mundo, programa que se está armando. También ya tiene firmado un acuerdo con el Centro de Extensión Artística de la U. de Chile para presentar seis conciertos de música de cámara (algunos en el teatro) y otro convenio con la Orquesta de Cámara de Chile, para cuatro conciertos de agosto a diciembre.

Sobre el proyecto de abrir el tercer piso del teatro, el director confiesa que ese es su gran sueño y la razón por la cual aceptó el trabajo. Por ahora, tiene un costo inalcanzable, pero Ahumada señala que acudirá a diversas formas de financiamiento -ley de donaciones, fondos del gobierno regional, acuerdo con empresas privadas- para concretarlo. También, la opción de arrendar el teatro para otras actividades fuera del programa comunal. "En este minuto estamos recibiendo propuestas de distintas productoras, para que el teatro genere recursos y se pueda seguir arreglándolo".

Las ferias literarias

El Teatro Oriente se complementa con otros espacios culturales de Providencia. "Lo que queremos es llevar la cultura a los barrios de la comuna, en eso estamos, saliendo de este palacio y abriendo espacios nuevos", señala Manuel Ahumada, acerca de la programación que ahora, y a futuro, busca utilizar plazas, iglesias, colegios y otros escenarios de la comuna, con música, teatro danza y otras expresiones culturales.

En el área de las artes plásticas, el Palacio Schacht será la sede de estas muestras y se reactivará la sala de exposiciones del Parque de las Esculturas, con un calendario para todo el año. Tras reparaciones, abrirá en mayo con una muestra de 20 esculturas de Mario Irarrázabal.

De acuerdo al gestor, este espacio no estaba contemplado en el presupuesto 2017 -de casi $400 millones-, por lo que buscará auspicios de privados para ponerlo al día. Para el presupuesto anual, Ahumada cuenta con una fórmula similar: "Por mí, duplicaría el presupuesto, básicamente con aportes de la empresa privada, a través de la Ley de Donaciones".

Aunque no se hará la Feria del Libro Infantil y Juvenil, por un tema de costos, sí se realizará la Feria Primavera del Libro, del 5 al 9 de octubre, en el Parque Bustamante. También Ahumada confirma el Festival de Jazz de Providencia, en enero de 2018, con más presupuesto.

 LO QUE VIENE EN PROVIDENCIA

-El sábado 22 de abril habrá dos actividades. De 10:00 a 14:00 horas, en el Jardín de las Artes del Palacio Schacht unas 20 editoriales venderán libros con descuentos del 19%. A las 19:30 horas, en el anfiteatro del Parque Bustamante se homenajeará a Violeta Parra con "Una danza para Violeta".
-El miércoles 17 de mayo se presentará el Ensamble Mosch, en el auditorio del Palacio Schacht.
- Del 10 al 23 de julio habrá un Festival de Teatro Familiar de Invierno, con 24 obras, en el Centro de Creación y Comunidad Infante 1415, entrada liberada.
-En julio abrirá la muestra "Belleza peruana: el rostro femenino del Perú", con la Embajada del Perú, en el Palacio Schacht.

Inédito archivo rescata la sonoridad prehispánica de Chile

El Mercurio

Más de 800 instrumentos musicales que fueron cultivados en nuestro territorio antes de la llegada de Colón conforman el catastro que José Pérez de Arce subió a la web.  

Romina de la Sotta Donoso 

La desconocida riqueza musical de nuestro pasado precolombino empieza a revelarse gracias al Archivo Organológico de Instrumentos Prehispánicos de Chile, catastro realizado por el musicólogo José Pérez de Arce, que ahora está disponible en la web (joseperezdearcea.cl) gracias a un Fondo de la Música.

Rico en bocetos, anotaciones manuscritas y fotografías, el archivo contiene fichas de más de 800 instrumentos que el investigador recopiló entre 1970 y 1990, en colecciones particulares y museos de Chile y el exterior.

La mayoría de los instrumentos son flautas, hasta de 2 mil años de antigüedad. "Las hay de pan, rectas, traversas, globulares y muchísimas variedades. Y hay muchísimos idiófonos: campanillas, cencerros, sonajeros, marakas y cascabeles. En el Norte Grande se han conservado instrumentos de caña, madera, hueso y cuero, materiales que se han perdido desde el Norte Chico hacia el sur, por razones climáticas. Afortunadamente, las culturas que habitaron las zonas australes se especializaron en flautas de piedra, numerosas y únicas en su especie".

-¿Identificó instrumentos ya extintos?
"Sí. La antara (flauta de pan) de piedra existió desde Atacama hasta La Araucanía en tiempos prehispánicos. Conocemos algo de su función en Atacama, ligada al sacrificio humano y al consumo de plantas psicotrópicas en contextos chamánicos. También desaparecieron los cascabeles de nueces naturales".

-¿Cuánta información de una cultura puede entregarnos un instrumento musical?
"Mucha. Por ejemplo, una flauta de piedra encontrada en la cercanía de San Felipe, que está en el Museo Precolombino, nos habla de una excelencia artesanal que sobrepasa todo lo conocido en la zona y que se logró antes de la llegada del inca. Esa excelencia está al servicio de un sonido que sólo puede ser emitido cuando se conocen ciertas técnicas de tañido que aún están vigentes en los bailes chinos. Al observar la flauta no se ven ornamentos notables, formas caprichosas o alardes de virtuosismo artesanal. Se ve un objeto muy simple. El examen de esa flauta es la puerta de entrada para descubrir cómo mirar la cultura que le dio origen".

El principal ejemplo de instrumento prehispánico que sigue vigente es la flauta de los bailes chinos. "Su larga historia muestra cómo un sonido puede perdurar por cientos de siglos y pasar por una decena de culturas distintas, manteniendo su característica", apunta Pérez de Arce. Ese "sonido rajado", cuenta, "se origina en la cultura paracas, al sur de Perú, hace unos 1.500 años, en unas antaras de cerámica que luego de muchos siglos desaparecen para dar origen a otras antaras de piedra que la civilización Tiwanaku expande como parte de su ideología religiosa, y que muchos siglos más tarde da origen a la 'pifilka' más al sur, que es la actual flauta de chino".

Los bailes chinos, vigentes entre el Aconcagua y Copiapó, le dan un uso ritual. "No son un simple acompañamiento musical, sino un elemento articulador de una experiencia colectiva que va desde señalar la identidad sonora de las diferentes comunidades que se reúnen en la fiesta hasta las experiencias individuales y colectivas de trance, que cada chino percibe como algo que sobrepasa lo posible de relatar", detalla el investigador.

Menos es más: La experiencia musical de un jesuita

El Mercurio

Próximo a una estética de la música étnica, la fusión y la meditación, "Küme mongen" pone atención en la naturaleza y sus tiempos.

IÑIGO DÍAZ

"La encíclica del Papa Francisco 'Laudato si', donde hace una importante crítica social, me abrió los ojos. Empecé a pensar en cómo crear una música que ayude a desarrollar una conciencia de ecología integral", dice el sacerdote jesuita y músico Cristóbal Fones (42), acerca de su disco "Küme mongen". "La considero una música contracultural: vivimos en una cultura de las satisfacciones rápidas y el rendimiento, y este trabajo busca que detengamos la marcha para reflexionar y conectarnos", agrega.

Vinculado a la Compañía de Jesús desde hace más de 20 años y ordenado sacerdote en 2007, Fones estudió música en Berklee y ha publicado 10 discos desde que lanzó "Te contemplo en el mundo", en 1996. "Mi música no está enfocada en la liturgia, pero tiene que ver con la oración personal. Por eso me he dado mucha libertad para componer", señala Fones.

Con arreglos de Luciano Valdebenito, "Küme mongen" es un ejemplo de esa proyección creativa desde que Fones comenzó a escribir sus tempranas canciones trovadorescas. Hoy ha llegado a un discurso autoral que se sostiene en sonidos muy diversos, con instrumentos de cámara como violín, cello, piano y guitarra, pero también con aerófonos como el ney de Turquía, el bansuri de India o el sakuhachi de Japón. En ese sentido, sus nueve piezas, tituladas en lenguas originarias, se aproximan a la estética de la fusión étnica. Narrativamente, Fones la entiende como música de meditación o contemplación.

"Hay sonidos de olas, viento, aves o grillos, porque quería representar los procesos de la naturaleza. Nosotros vivimos forzando esos tiempos para producir más y así caemos en todo tipo de frustraciones. 'Küme mongen' es la expresión en mapudungún para decir 'buen vivir', lo que es muy distinto a 'vivir mejor', como buscan las culturas occidentales", refiere el músico que fue misionero durante dos años en la comunidad mapuche Aillen, cerca de Tirúa.

Allí, en 2001, escribió su "Misa ülkantun", un canto mapuche para la liturgia católica, que algunas comunidades siguen utilizando. "Esa experiencia fue clave para mí. Creo que he llegado a una composición que se conecta con lo corporal, lo que también es sacramental. Lo material me remite a algo trascendente. No hago una música etérea o celestial: mientras más humano, más divino", concluye.

Tom Araya: "Me marcó mucho el que Jeff Hanneman no disfrutara de su éxito"

El Mercurio

El músico de Slayer, nacido en Chile, cuenta que ahora se replantea su futuro luego de la muerte de su compañero de banda y habla de un presente donde quiere pasar más tiempo junto a su familia.  

José Vásquez 

El rasgo más chileno que mantiene Tom Araya (55), el músico que va al frente de Slayer, es la risa a prueba de cualquier circunstancia. El cantante, que nació el 6 de junio de 1961 en Viña del Mar y que antes de los cinco años continuó su vida en Estados Unidos, suelta carcajadas incluso en las situaciones en las que se quiere poner serio.

El bajista les quita así gravedad a sus palabras, aunque estas deslicen la idea de querer alejarse de los escenarios para compartir más tiempo con su familia, una idea que creció luego de la muerte de su compañero de banda Jeff Hanneman, fallecido en 2013, pero que de todos modos nunca golpea como definitiva. "Ya veremos", dice, con una mezcla de misterio y nostalgia al teléfono desde su hogar en un campo en Texas. "Me gusta vivir acá, donde no hay mucha gente", dice relajado el líder de uno de los emblemas del metal.

Destaca a Trump

Tom Araya no pensó lo que provocaría al postear una foto trucada de Donald Trump junto a Slayer, justo el día en que el nuevo Presidente de Estados Unidos asumía el cargo. "Era solo una broma. Lo hice pensando en que todos se iban a reír, pero al final todos empezaron a llorar", dice el músico que volverá a presentarse en Chile con Slayer el próximo 8 de mayo en el Movistar Arena.

Aunque todavía se ríe de la situación -cuenta que no votó por el republicano-, el bajista sorprende al analizar los primeros meses de Trump como Mandatario: "Es el primer Presidente que ha hecho lo que prometió en campaña. Sobre la inmigración, todo lo que él ha hecho hasta ahora es hacer cumplir las leyes. Prometió crear empleos, y lo está haciendo, reuniéndose con las compañías para que vuelvan a invertir en Estados Unidos. Se puede estar de acuerdo o no con él. Algunos quieren que fracase, pero eso pasa en todos los países, porque todos piensan que lo pueden hacer mejor que el otro tipo".

-¿Qué porcentaje de chileno y estadounidense siente que tiene hoy?
"Es difícil de responder, pero mi corazón está en Chile, porque fue el lugar donde nací. Luego me crié en Estados Unidos con los valores e ideales americanos. Cuando llegamos con mi familia, en nuestra casa, de la puerta para adentro éramos chilenos, pero del otro, como una frontera, empezaba Estados Unidos".

-Su hermana grabará una película sobre la vida de su padre, ministro de iglesia, y la suya. ¿Está involucrado en ese proyecto?
"Odio decirlo así, pero no tengo nada que ver con eso, y no sé qué esperar. Mi hermana me habló de su idea de hacer esto. Su intención era contar la historia de mi padre, pero no sabía que también sería una historia sobre mí".

-Ha deslizado en algunas entrevistas la idea de dejar pronto la música. ¿Eso es real?
"O podría ser también una broma, como la de Trump -dice, riendo-. Llevo un montón de tiempo haciendo esto. Me marcó mucho el que Jeff no disfrutara de su éxito, que no alcanzara a tomarse el tiempo para ver lo que había hecho. Eso me hizo replantearme muchas cosas. Nunca pasé mucho tiempo con mi familia, no vi a mis hijos crecer, solo crecieron, y ahora mi hijo tiene 18 y mi hija 21. No llegué a disfrutar o compartir mucho tiempo con ellos, lo mismo con mi esposa, con quien llevo casi 22 años casado. Por eso he dicho esas cosas: Ya veremos lo que nos depara el futuro".

8 de mayo
Ese es el día en que la banda se presentará en el Movistar Arena.